AN INNOVATIVE APPROACH TO REDUCING CANNABIS USE IN A SUBSET OF METHADONE MAINTENANCE CLIENTS
Saved in:
CALSYN, D.A., SAXON, A.J., AN INNOVATIVE APPROACH TO REDUCING CANNABIS USE IN A SUBSET OF METHADONE MAINTENANCE CLIENTS. DRUG AND ALCOHOL DEPENDENCE, Vol. 53, no. 2 (1999), p. 167-169.
Ref.
74119
Location:
SIIS R.854
Palabras clave:
Actitudes usuarios, Cannabis, Consumo, Drogodependencias, Metadona, Poliuso de drogas, Programas de bajo umbral, Programas de mantenimiento, Reducción de la demanda, Tratamiento médico
Actitudes usuarios, Cannabis, Consumo, Drogodependencias, Metadona, Poliuso de drogas, Programas de bajo umbral, Programas de mantenimiento, Reducción de la demanda, Tratamiento médico
Abstract:
En los programas de mantenimiento con metadona los pacientes que consumen simultáneamente diversas drogas obtienen, por lo general, peores resultados que quienes sólo consumen opiáceos. Una de las drogas no opiáceas consumidas frecuentemente en dichos programas es la marihuana, cuyo índice de consumo se sitúa entre el 54 y el 78,5% de los pacientes. Puesto que el consumo de cannabis es ilegal y suele asociarse a posibles problemas tales como falta de motivación, deficiencias cognitivas y enfermedades pulmonares, parece prudente intentar reducir su consumo. En uno de los últimos números de la revista Drug and Alcohol Dependence, Calsyn, D.A. y Saxon, A.J. exponen una experiencia orientada a este fin y llevada a cabo en la clínica en la que trabajan. En dicho centro los análisis de orina practicados a sus usuarios incluían desde 1992 valoraciones mensuales del consumo de cannabis, desaconsejándolo ante resultados positivos, sin sancionarlo administrativamente sin embargo, como era el caso del consumo de otras drogas. Los profesionales se encontraban así ante el dilema de posicionarse entre las recomendaciones de no consumo a sus pacientes y la política tolerante al respecto en el centro. Para resolver este dilema, se optó por añadir a la normativa interna ya vigente para la prescripción domiciliaria de metadona dos veces por semana (el tipo de prescripción más demandado por los usuarios) un criterio adicional: el de presentar resultados negativos de consumo de cannabis en el análisis más reciente. De este modo, no se castigaba su consumo, sino que se premiaba la abstinencia del mismo. Previamente a la adopción de esta medida, para recibir la metadona dos veces por semana era necesario cumplir una serie de requisitos: al menos dos años de tratamiento continuado; seis meses consecutivos de analítica con resultados negativos (excepto para el consumo de cannabis); participación en alguna actividad (trabajo, escuela, atención infantil, etc.). A partir de octubre de 1995, esta normativa se modificó en los términos descr
En los programas de mantenimiento con metadona los pacientes que consumen simultáneamente diversas drogas obtienen, por lo general, peores resultados que quienes sólo consumen opiáceos. Una de las drogas no opiáceas consumidas frecuentemente en dichos programas es la marihuana, cuyo índice de consumo se sitúa entre el 54 y el 78,5% de los pacientes. Puesto que el consumo de cannabis es ilegal y suele asociarse a posibles problemas tales como falta de motivación, deficiencias cognitivas y enfermedades pulmonares, parece prudente intentar reducir su consumo. En uno de los últimos números de la revista Drug and Alcohol Dependence, Calsyn, D.A. y Saxon, A.J. exponen una experiencia orientada a este fin y llevada a cabo en la clínica en la que trabajan. En dicho centro los análisis de orina practicados a sus usuarios incluían desde 1992 valoraciones mensuales del consumo de cannabis, desaconsejándolo ante resultados positivos, sin sancionarlo administrativamente sin embargo, como era el caso del consumo de otras drogas. Los profesionales se encontraban así ante el dilema de posicionarse entre las recomendaciones de no consumo a sus pacientes y la política tolerante al respecto en el centro. Para resolver este dilema, se optó por añadir a la normativa interna ya vigente para la prescripción domiciliaria de metadona dos veces por semana (el tipo de prescripción más demandado por los usuarios) un criterio adicional: el de presentar resultados negativos de consumo de cannabis en el análisis más reciente. De este modo, no se castigaba su consumo, sino que se premiaba la abstinencia del mismo. Previamente a la adopción de esta medida, para recibir la metadona dos veces por semana era necesario cumplir una serie de requisitos: al menos dos años de tratamiento continuado; seis meses consecutivos de analítica con resultados negativos (excepto para el consumo de cannabis); participación en alguna actividad (trabajo, escuela, atención infantil, etc.). A partir de octubre de 1995, esta normativa se modificó en los términos descr