CONTROL Y NORMALIZACION DE TOXICOMANOS
Kaydedildi:
ALFONSI, G., CONTROL Y NORMALIZACION DE TOXICOMANOS. ADICCIONES, Vol. 10, no. 3 (1998), p. 273-278.
Ref.
73182
Yer:
SIIS R.841
Palabras clave:
Control, Crítica, Drogodependencias, Drogodependiente, Inclusión social, Normalización
Control, Crítica, Drogodependencias, Drogodependiente, Inclusión social, Normalización
Özet:
El autor desarrolla la idea de que tras la imagen del ciudadano toxicomano están surgiendo nuevas formas de control médico-social y de normalización que pueden llegar a sustituir al encarcelamiento. Describe las características del nuevo sistema, subrayando como éste se apoya, por un lado en la ilusión de elegir que despierta el delincuente toxicómano medicalizado, que se ha convertido en "voluntario" y por otro, en la diversidad de instituciones y profesionales que intervienen en dicho control: trabajadores sociales , médicos, jueces, policías, etc. Asimismo, analiza las funciones del sistema, precisando que, a pesar de tener controlados a los consumidores, no se está haciendo el esfuerzo necesario para luchar contra el tráfico y desmantelar la economía sumergida de la droga. En cuanto a la penalización por el consumo, el autor afirma que dejará de estar justificada en el momento en que el control sobre el toxicómano esté asegurado por una combinación de servicios jurídicos, médicos y sociales ( en lugar de por un sistema policial y carcelario).
El autor desarrolla la idea de que tras la imagen del ciudadano toxicomano están surgiendo nuevas formas de control médico-social y de normalización que pueden llegar a sustituir al encarcelamiento. Describe las características del nuevo sistema, subrayando como éste se apoya, por un lado en la ilusión de elegir que despierta el delincuente toxicómano medicalizado, que se ha convertido en "voluntario" y por otro, en la diversidad de instituciones y profesionales que intervienen en dicho control: trabajadores sociales , médicos, jueces, policías, etc. Asimismo, analiza las funciones del sistema, precisando que, a pesar de tener controlados a los consumidores, no se está haciendo el esfuerzo necesario para luchar contra el tráfico y desmantelar la economía sumergida de la droga. En cuanto a la penalización por el consumo, el autor afirma que dejará de estar justificada en el momento en que el control sobre el toxicómano esté asegurado por una combinación de servicios jurídicos, médicos y sociales ( en lugar de por un sistema policial y carcelario).