Contentious legality in decentralized governance: The rise and decline of cannabis social clubs in Spain

Saved in:
Alvarez, A., et al., Contentious legality in decentralized governance: The rise and decline of cannabis social clubs in Spain. International Journal of Drug Policy, vol. 150, n. 105205, 2026, 8 p.
Ref. 610539
Location: SIIS Archivo (R.1114)
Palabras clave:
Drogas, Consumo, Cannabis, Reducción de daños, Nivel autonómico, Descentralización, Literatura científica, España, Cataluña, País Vasco
Abstract:
Los clubes sociales de cannabis (CSC) surgieron en España en la década de 1990 como alternativas comunitarias y sin ánimo de lucro a los mercados ilícitos de cannabis, ofreciendo a los adultos un sistema cerrado para el cultivo y la distribución colectiva. Su rápida expansión después de 2012 se basó en la autorregulación y la movilización sociojurídica estratégica, aprovechando las ambigüedades del derecho penal y administrativo. Su trayectoria puede entenderse como un caso de política contenciosa, moldeada por la interacción constante entre actores de base, tribunales y autoridades públicas dentro del sistema de gobernanza descentralizado español.<br><br>Los Centros de Servicios Comunitarios (CSC) se expandieron con mayor fuerza en Cataluña y el País Vasco, donde la apertura subnacional a la experimentación política y las demandas de autonomía política propiciaron prácticas regulatorias alternativas. Las autoridades locales y regionales impulsaron marcos de reducción de daños y mecanismos de autorregulación que generaron zonas de tolerancia temporales.<br><br>La experiencia vasca se mantuvo más cercana a los principios cooperativos y de salud pública, mientras que la rápida expansión en Cataluña se orientó hacia prácticas más comercializadas, lo que generó un intenso escrutinio. A partir de 2015, las sentencias del Tribunal Supremo limitaron la base jurisprudencial de los CSC, y las leyes regionales subsiguientes fueron anuladas por el Tribunal Constitucional, reafirmando la autoridad centralizada sobre el derecho penal.<br><br>El caso español pone de relieve tanto el potencial innovador como la fragilidad estructural de la experimentación participativa en materia de políticas de drogas. Demuestra cómo la ambigüedad jurídica dentro de la gobernanza multinivel puede propiciar la innovación ciudadana, pero a la vez ser vulnerable al cierre judicial centralizado.
Description
Summary:Los clubes sociales de cannabis (CSC) surgieron en España en la década de 1990 como alternativas comunitarias y sin ánimo de lucro a los mercados ilícitos de cannabis, ofreciendo a los adultos un sistema cerrado para el cultivo y la distribución colectiva. Su rápida expansión después de 2012 se basó en la autorregulación y la movilización sociojurídica estratégica, aprovechando las ambigüedades del derecho penal y administrativo. Su trayectoria puede entenderse como un caso de política contenciosa, moldeada por la interacción constante entre actores de base, tribunales y autoridades públicas dentro del sistema de gobernanza descentralizado español.<br><br>Los Centros de Servicios Comunitarios (CSC) se expandieron con mayor fuerza en Cataluña y el País Vasco, donde la apertura subnacional a la experimentación política y las demandas de autonomía política propiciaron prácticas regulatorias alternativas. Las autoridades locales y regionales impulsaron marcos de reducción de daños y mecanismos de autorregulación que generaron zonas de tolerancia temporales.<br><br>La experiencia vasca se mantuvo más cercana a los principios cooperativos y de salud pública, mientras que la rápida expansión en Cataluña se orientó hacia prácticas más comercializadas, lo que generó un intenso escrutinio. A partir de 2015, las sentencias del Tribunal Supremo limitaron la base jurisprudencial de los CSC, y las leyes regionales subsiguientes fueron anuladas por el Tribunal Constitucional, reafirmando la autoridad centralizada sobre el derecho penal.<br><br>El caso español pone de relieve tanto el potencial innovador como la fragilidad estructural de la experimentación participativa en materia de políticas de drogas. Demuestra cómo la ambigüedad jurídica dentro de la gobernanza multinivel puede propiciar la innovación ciudadana, pero a la vez ser vulnerable al cierre judicial centralizado.