Harm to children from others' drinking: A survey of caregivers in Australia
Збережено в:
Hopkins, C., et al., Harm to children from others' drinking: A survey of caregivers in Australia. Addiction, vol. 119, n. 11, 2024, p. 1956-1963.
Ref.
601430
Локація:
SIIS Archivo (R.696)
Palabras clave:
Drogodependencias, Alcoholismo, Familia, Padres, Cuidador informal, Adultos, Efectos no deseados, Menores, Hijos, Víctimas, Malos tratos, Violencia, Comunicación verbal, Relación padres hijos, Bienestar, Situación económica, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Australia
Drogodependencias, Alcoholismo, Familia, Padres, Cuidador informal, Adultos, Efectos no deseados, Menores, Hijos, Víctimas, Malos tratos, Violencia, Comunicación verbal, Relación padres hijos, Bienestar, Situación económica, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Australia
Короткий огляд:
En 2019, aproximadamente el 40 % de la población adulta australiana consumía alcohol al menos una vez por semana. <br><br> Las estimaciones nacionales de ese mismo año indicaron que uno de cada cuatro adultos bebía más de cuatro bebidas alcohólicas estándar en una sola ocasión al menos una vez al mes, y el 6,7 % consumía 11 o más bebidas estándar en una sola ocasión con la misma frecuencia. <br><br> Aunque el consumo de alcohol está profundamente arraigado en la sociedad australiana, se asocia con múltiples consecuencias negativas para la salud, así como con repercusiones sociales y económicas. Además, este consumo puede afectar no solo a quienes beben, sino también a personas cercanas, como parejas, familiares o amistades. En 2021, el 21 % de los adultos australianos declaró haberse visto afectados por el consumo de alcohol de personas conocidas. <br><br> Los niños constituyen un grupo especialmente vulnerable a los efectos negativos del consumo de alcohol por parte de terceros. <br><br> Un estudio australiano realizado en 2008 con 1142 cuidadores de niños menores de 18 años reveló que el 22 % informó que al menos un niño a su cargo había sido perjudicado por el consumo de alcohol de otros en el último año. <br><br> El tipo de daño más frecuentemente reportado fue el abuso verbal, con un 9 % de cuidadores señalando que al menos un niño había sufrido este tipo de maltrato. El daño físico fue menos común, siendo reportado por el 1 % de los cuidadores.
En 2019, aproximadamente el 40 % de la población adulta australiana consumía alcohol al menos una vez por semana. <br><br> Las estimaciones nacionales de ese mismo año indicaron que uno de cada cuatro adultos bebía más de cuatro bebidas alcohólicas estándar en una sola ocasión al menos una vez al mes, y el 6,7 % consumía 11 o más bebidas estándar en una sola ocasión con la misma frecuencia. <br><br> Aunque el consumo de alcohol está profundamente arraigado en la sociedad australiana, se asocia con múltiples consecuencias negativas para la salud, así como con repercusiones sociales y económicas. Además, este consumo puede afectar no solo a quienes beben, sino también a personas cercanas, como parejas, familiares o amistades. En 2021, el 21 % de los adultos australianos declaró haberse visto afectados por el consumo de alcohol de personas conocidas. <br><br> Los niños constituyen un grupo especialmente vulnerable a los efectos negativos del consumo de alcohol por parte de terceros. <br><br> Un estudio australiano realizado en 2008 con 1142 cuidadores de niños menores de 18 años reveló que el 22 % informó que al menos un niño a su cargo había sido perjudicado por el consumo de alcohol de otros en el último año. <br><br> El tipo de daño más frecuentemente reportado fue el abuso verbal, con un 9 % de cuidadores señalando que al menos un niño había sufrido este tipo de maltrato. El daño físico fue menos común, siendo reportado por el 1 % de los cuidadores.