Pain in people seeking and receiving opioid agonist treatment: A systematic review and meta-analysis of prevalence and correlates
Saved in:
Yang, J., et al., Pain in people seeking and receiving opioid agonist treatment: A systematic review and meta-analysis of prevalence and correlates. Addiction, vol. 119, n. 11, 2024, p. 1879-1901.
Ref.
601422
Location:
SIIS Archivo (R.696)
Palabras clave:
Drogodependencias, Drogas ilegales, Opiáceos, Tratamiento médico, Programas de mantenimiento, Metadona, Buprenorfina, Dolor, Enfermedades crónicas, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Literatura científica, Panorama internacional
Drogodependencias, Drogas ilegales, Opiáceos, Tratamiento médico, Programas de mantenimiento, Metadona, Buprenorfina, Dolor, Enfermedades crónicas, Factor de riesgo, Datos estadísticos, Literatura científica, Panorama internacional
Abstract:
El dolor crónico, también conocido como dolor persistente, se define como aquel que se prolonga más de tres meses, excediendo el tiempo normal de curación del tejido. <br><br> Es común en la población general, con una prevalencia estimada entre el 20,5 % (IC del 95 % = 19,9-21,2) y el 31,0 % (IC del 95 % = 30,8-31,2). <br><br> El dolor crónico conlleva importantes cargas sanitarias, sociales y económicas. A nivel mundial, el dolor lumbar representa una de las principales causas de discapacidad, afectando a 619 millones de personas en 2020. <br><br> En los Estados Unidos, el gasto anual en atención médica relacionado con el dolor crónico supera los 70 000 millones de dólares, y más del 80 % de las personas acuden a consultas médicas debido a este motivo. <br><br> Entre las personas con trastorno por consumo de opioides (TUD), el dolor crónico es aún más prevalente, con estimaciones que oscilan entre el 23,6 % y el 71,0 %. <br><br> La coexistencia de dolor crónico y TUD constituye un desafío complejo que dificulta el manejo de ambas afecciones a lo largo del tiempo. <br><br> En personas con TUD, el dolor crónico interfiere de manera significativa con el funcionamiento mental y físico. Algunos estudios sugieren que el dolor crónico puede influir en la recaída en el consumo de opioides y en el empeoramiento de los resultados del tratamiento del TUD.
El dolor crónico, también conocido como dolor persistente, se define como aquel que se prolonga más de tres meses, excediendo el tiempo normal de curación del tejido. <br><br> Es común en la población general, con una prevalencia estimada entre el 20,5 % (IC del 95 % = 19,9-21,2) y el 31,0 % (IC del 95 % = 30,8-31,2). <br><br> El dolor crónico conlleva importantes cargas sanitarias, sociales y económicas. A nivel mundial, el dolor lumbar representa una de las principales causas de discapacidad, afectando a 619 millones de personas en 2020. <br><br> En los Estados Unidos, el gasto anual en atención médica relacionado con el dolor crónico supera los 70 000 millones de dólares, y más del 80 % de las personas acuden a consultas médicas debido a este motivo. <br><br> Entre las personas con trastorno por consumo de opioides (TUD), el dolor crónico es aún más prevalente, con estimaciones que oscilan entre el 23,6 % y el 71,0 %. <br><br> La coexistencia de dolor crónico y TUD constituye un desafío complejo que dificulta el manejo de ambas afecciones a lo largo del tiempo. <br><br> En personas con TUD, el dolor crónico interfiere de manera significativa con el funcionamiento mental y físico. Algunos estudios sugieren que el dolor crónico puede influir en la recaída en el consumo de opioides y en el empeoramiento de los resultados del tratamiento del TUD.