Older People's Drug and Alcohol Project. Full report
Saved in:
New South Wales Ministry of Health, Older People's Drug and Alcohol Project. Full report. North Sydney, New South Wales Ministry of Health, 2015, 138 p.
Ref.
544089
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Drogodependencias, Personas mayores, Necesidades, Salud mental, Servicios de salud, Utilización de servicios, Admisión, Criterios, Barreras, Experiencias, Recomendaciones, Datos estadísticos, Evolución, Australia
Drogodependencias, Personas mayores, Necesidades, Salud mental, Servicios de salud, Utilización de servicios, Admisión, Criterios, Barreras, Experiencias, Recomendaciones, Datos estadísticos, Evolución, Australia
Abstract:
Este informe persigue determinar las necesidades de las personas mayores de 50 años que consumen drogas en Nueva Gales del Sur, a fin de garantizar que reciben una respuesta adecuada por parte de los servicios sociosanitarios públicos y concertados. Las tendencias epidemiológicas y factores de riesgo aquí sintetizados coinciden, en líneas generales, con los observados en otras latitudes, si bien en este estado australiano ―como en el resto del país― preocupan los elevados consumos de la población aborigen adulta, que es considerada especialmente vulnerable en lo que a drogodependencias se refiere. La resistencia a reconocer los problemas derivados del consumo de drogas y el estigma que pesa sobre esta conducta aparecen como las principales barreras que encuentran las personas mayores para acceder a los servicios, pero el estudio también detecta importantes obstáculos en la propia organización y el funcionamiento de estos servicios.<br><br>Las recomendaciones del documento se dirigen, precisamente, a corregir esas disfunciones para que las políticas, los planes y el modo en que se prestan los servicios tengan cada vez más en cuenta a las personas mayores que utilizan sustancias adictivas. El entorno comunitario aparece como el ámbito clave para alcanzar tales objetivos, y en este sentido, se proponen acciones de sensibilización tanto de profesionales de atención primaria como de la ciudadanía en su conjunto. Asimismo, se juzga indispensable reforzar la coordinación entre centros para mayores, ambulatorios y dispositivos de salud mental, y se hace un llamamiento para implementar nuevos servicios especializados en personas mayores con consumos problemáticos. Por último, se aconseja el uso de intervenciones y tratamientos que hayan demostrado su eficacia y se pide a los dispositivos de salud mental que realicen entre sus pacientes cribados sistemáticos de consumo de drogas y medicamentos.
Este informe persigue determinar las necesidades de las personas mayores de 50 años que consumen drogas en Nueva Gales del Sur, a fin de garantizar que reciben una respuesta adecuada por parte de los servicios sociosanitarios públicos y concertados. Las tendencias epidemiológicas y factores de riesgo aquí sintetizados coinciden, en líneas generales, con los observados en otras latitudes, si bien en este estado australiano ―como en el resto del país― preocupan los elevados consumos de la población aborigen adulta, que es considerada especialmente vulnerable en lo que a drogodependencias se refiere. La resistencia a reconocer los problemas derivados del consumo de drogas y el estigma que pesa sobre esta conducta aparecen como las principales barreras que encuentran las personas mayores para acceder a los servicios, pero el estudio también detecta importantes obstáculos en la propia organización y el funcionamiento de estos servicios.<br><br>Las recomendaciones del documento se dirigen, precisamente, a corregir esas disfunciones para que las políticas, los planes y el modo en que se prestan los servicios tengan cada vez más en cuenta a las personas mayores que utilizan sustancias adictivas. El entorno comunitario aparece como el ámbito clave para alcanzar tales objetivos, y en este sentido, se proponen acciones de sensibilización tanto de profesionales de atención primaria como de la ciudadanía en su conjunto. Asimismo, se juzga indispensable reforzar la coordinación entre centros para mayores, ambulatorios y dispositivos de salud mental, y se hace un llamamiento para implementar nuevos servicios especializados en personas mayores con consumos problemáticos. Por último, se aconseja el uso de intervenciones y tratamientos que hayan demostrado su eficacia y se pide a los dispositivos de salud mental que realicen entre sus pacientes cribados sistemáticos de consumo de drogas y medicamentos.