Global burden of disease attributable to mental and substance use disorders: findings from the Global Burden of Disease Study 2010

Kaydedildi:
Whiteford, H.A., ET AL., Global burden of disease attributable to mental and substance use disorders: findings from the Global Burden of Disease Study 2010. The Lancet, Vol. 382, no. 9904 (2013), p. 1575-1586.
Ref. 193544
Yer: SIIS Archivo
Palabras clave:
Datos epidemiológicos, Datos estadísticos, Drogodependencias, Efectos, Enfermedad, Enfermedades mentales, Epidemiología, Estadísticas de población, Estudio comparativo, Estudio internacional, Mortalidad, Muerte, Salud, Valoración
Özet:
A menudo, la enfermedad mental y las adicciones ocupan un segundo plano en la atención médica. El abuso de sustancias y los trastornos psiquiátricos reciben menos recursos que otras dolencias. Sin embargo, los resultados de un estudio animan a pasar estos problemas a la primera plana de la sanidad. Según este estudio, su impacto a escala global es mayor de lo que se pensaba. De hecho, subraya la investigación, estos males contribuyen en mayor medida que el VIH o la tuberculosis a generar enfermedad y discapacidad en el mundo. Los investigadores señalan que los resultados del estudio muestran el creciente desafío que estas enfermedades suponen para los sistemas sanitarios tanto en las regiones desarrolladas como en las que están en vías de desarrollo. Liderados por Harvey Whiteford, de la Universidad de Queensland (Australia), este equipo de científicos analizó los datos sobre salud mental y abuso de sustancias incluidos en 'The Global Burden of Disease Study 2010 (GBD 2010)', el mayor estudio realizado para describir de forma sistemática las causas y la distribución de las principales enfermedades en el mundo. En su evaluación, observaron que las enfermedades mentales y los trastornos relacionados con el abuso de sustancias eran la quinta causa de muerte y enfermedad en todo el mundo. Pero, cuando afinaron un poco más en su investigación, y midieron el impacto de estas dolencias en cuanto a su capacidad para generar trastornos no letales, encontraron que estos problemas estaban a la cabeza de la lista, con una contribución del 22,8%.