¿Qué significa "mejores prácticas" en el tratamiento de las toxicomanías?
Saved in:
Uchtenhagen, A., ¿Qué significa "mejores prácticas" en el tratamiento de las toxicomanías?. Revista Española de Drogodependencias, Vol. 37, no. 4 (2012), p. 401-409.
Ref.
189882
Location:
SIIS R.605 Archivo
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Buenas prácticas, Concepto, Crítica, Drogodependencias, Estándares, Literatura científica, Recomendaciones, Tratamiento
Acción contra las drogodependencias, Buenas prácticas, Concepto, Crítica, Drogodependencias, Estándares, Literatura científica, Recomendaciones, Tratamiento
Abstract:
El concepto de las mejores prácticas en el tratamiento constituye una respuesta al aumento de la diversidad de las experiencias terapéuticas y a la frecuente insuficiencia de la realidad y de las directrices de la asistencia. De forma ideal, las directrices de prácticas recomendables se fundamentan en los resultados disponibles de la investigación de la eficacia y la efectividad de los enfoques terapéuticos. Sin embargo, es esencial tener en cuenta las limitaciones de la evaluación de resultados así como las limitaciones de la aplicabilidad de las directrices. Los factores circunstanciales también son relevantes en los resultados del tratamiento y se espera que los terapeutas clínicos adapten las recomendaciones fundamentadas en pruebas científicas a dichos factores en su trato diario con los pacientes. Además, la disponibilidad y el acceso a los tratamientos recomendados son responsabilidad de los planificadores y proveedores de servicios, facilitando de este modo la implantación de las mejores prácticas. Consideramos que el término ‘mejores prácticas’ no significa la asistencia proporcionada en ciertos centros de excelencia, sino el sistema que facilita la mejor asistencia posible a todos los que necesitan tratamiento. Por último, se esperan cambios importantes en el futuro, para reorientar el enfoque desde la evaluación tradicional de la utilidad clínica para las poblaciones hacia una evaluación de las intervenciones optimizadas individualmente (medicina personalizada: ‘tratando al paciente, no la enfermedad”).
El concepto de las mejores prácticas en el tratamiento constituye una respuesta al aumento de la diversidad de las experiencias terapéuticas y a la frecuente insuficiencia de la realidad y de las directrices de la asistencia. De forma ideal, las directrices de prácticas recomendables se fundamentan en los resultados disponibles de la investigación de la eficacia y la efectividad de los enfoques terapéuticos. Sin embargo, es esencial tener en cuenta las limitaciones de la evaluación de resultados así como las limitaciones de la aplicabilidad de las directrices. Los factores circunstanciales también son relevantes en los resultados del tratamiento y se espera que los terapeutas clínicos adapten las recomendaciones fundamentadas en pruebas científicas a dichos factores en su trato diario con los pacientes. Además, la disponibilidad y el acceso a los tratamientos recomendados son responsabilidad de los planificadores y proveedores de servicios, facilitando de este modo la implantación de las mejores prácticas. Consideramos que el término ‘mejores prácticas’ no significa la asistencia proporcionada en ciertos centros de excelencia, sino el sistema que facilita la mejor asistencia posible a todos los que necesitan tratamiento. Por último, se esperan cambios importantes en el futuro, para reorientar el enfoque desde la evaluación tradicional de la utilidad clínica para las poblaciones hacia una evaluación de las intervenciones optimizadas individualmente (medicina personalizada: ‘tratando al paciente, no la enfermedad”).