ACCESS TO HEALTH AND SOCIAL SERVICES FOR IDU: THE IMPACT OF A MEDICALLY SUPERVISED INJECTION FACILITY
Saved in:
SMALL, W., ET AL., ACCESS TO HEALTH AND SOCIAL SERVICES FOR IDU: THE IMPACT OF A MEDICALLY SUPERVISED INJECTION FACILITY. DRUG AND ALCOHOL REVIEW, Vol. 28, no. 4 (2009), p. 341-346.
Ref.
160907
Location:
SIIS R.1025 Archivo
Palabras clave:
Acceso, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Salas de venopunción, Servicios de salud, Servicios sociales, Vía intravenosa, Canadá
Acceso, Drogas ilegales, Drogodependencias, Efectos, Evaluación de servicios, Salas de venopunción, Servicios de salud, Servicios sociales, Vía intravenosa, Canadá
Abstract:
Los impedimentos que los usuarios de drogas inyectadas sufren a la hora de acceder a los servicios sociales y de atención son constatables, por la asistencia masiva y la confianza excesiva de estas personas en los servicios de emergencia y de cuidados agudos de los hospitales. De esta manera, dichos usuarios suelen considerarse ‘población oculta’ en cuanto a la utilización de los recursos sanitarios tradicionales, debido a las constricciones de tiempo, barreras ideológicas y carencia de habilidades individuales que presentan. Así, los usuarios de drogas inyectadas no suelen estar debidamente tratados en términos médicos y sus necesidades sanitarias rara vez suelen ser cubiertas. Ante esta coyuntura, el presente artículo revisa el impacto que acciones como la creación de salas de venopunción pueden tener en los usuarios. Varios estudios anteriores han subrayado que facilitar el uso de drogas inyectadas en entornos asistidos suele atraer incluso a aquellos usuarios que, además de sufrir numerosas barreras para la asistencia sanitaria, se inyectan con frecuencia en la calle. Por ello, los autores del artículo han analizado 50 entrevistas semiestructuradas a usuarios de la sala de venopunción de Vancouver, con el fin de obtener una imagen nítida de sus necesidades y percepciones. Los resultados obtenidos del análisis remarcan que los recursos de dichas salas son más fácilmente accesibles a los usuarios, debido en gran medida a la propia imagen que ellos tienen de los centros. Esta imagen positiva se debe a aspectos tales como que la provisión de servicios se lleva a cabo mediante una visión libre de prejuicios, que se puede acceder en un mismo lugar y sin largas colas de espera a un servicio de atención integrada o a que el personal presente en los centros está familiarizado con los problemas y casuísticas de los usuarios, entre otras razones. Por todo ello, los autores del artículo afirman que este tipo de centros pueden ser vitales para un óptimo tratamiento de personas con problemas de adicción a sustancias inyectadas.
Los impedimentos que los usuarios de drogas inyectadas sufren a la hora de acceder a los servicios sociales y de atención son constatables, por la asistencia masiva y la confianza excesiva de estas personas en los servicios de emergencia y de cuidados agudos de los hospitales. De esta manera, dichos usuarios suelen considerarse ‘población oculta’ en cuanto a la utilización de los recursos sanitarios tradicionales, debido a las constricciones de tiempo, barreras ideológicas y carencia de habilidades individuales que presentan. Así, los usuarios de drogas inyectadas no suelen estar debidamente tratados en términos médicos y sus necesidades sanitarias rara vez suelen ser cubiertas. Ante esta coyuntura, el presente artículo revisa el impacto que acciones como la creación de salas de venopunción pueden tener en los usuarios. Varios estudios anteriores han subrayado que facilitar el uso de drogas inyectadas en entornos asistidos suele atraer incluso a aquellos usuarios que, además de sufrir numerosas barreras para la asistencia sanitaria, se inyectan con frecuencia en la calle. Por ello, los autores del artículo han analizado 50 entrevistas semiestructuradas a usuarios de la sala de venopunción de Vancouver, con el fin de obtener una imagen nítida de sus necesidades y percepciones. Los resultados obtenidos del análisis remarcan que los recursos de dichas salas son más fácilmente accesibles a los usuarios, debido en gran medida a la propia imagen que ellos tienen de los centros. Esta imagen positiva se debe a aspectos tales como que la provisión de servicios se lleva a cabo mediante una visión libre de prejuicios, que se puede acceder en un mismo lugar y sin largas colas de espera a un servicio de atención integrada o a que el personal presente en los centros está familiarizado con los problemas y casuísticas de los usuarios, entre otras razones. Por todo ello, los autores del artículo afirman que este tipo de centros pueden ser vitales para un óptimo tratamiento de personas con problemas de adicción a sustancias inyectadas.