A LITERATURE REVIEW OF INTERNATIONAL IMPLEMENTATION OF OPIOID SUBSTITUTION TREATMENT IN PRISONS: EQUIVALENCE OF CARE?
Kaydedildi:
LARNEY, S., DOLAN, K., A LITERATURE REVIEW OF INTERNATIONAL IMPLEMENTATION OF OPIOID SUBSTITUTION TREATMENT IN PRISONS: EQUIVALENCE OF CARE?. EUROPEAN ADDICTION RESEARCH, Vol. 15, no. 2 (2009), p. 107-112.
Ref.
159389
Yer:
SIIS R.1142 Archivo
Palabras clave:
Cobertura, Delincuencia, Drogas ilegales, Drogodependencias, Estudio comparativo, Estudio internacional, Opiáceos, Prisión, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Reducción de daños, Tratamiento médico, Utilización de servicios
Cobertura, Delincuencia, Drogas ilegales, Drogodependencias, Estudio comparativo, Estudio internacional, Opiáceos, Prisión, Programas de desintoxicación, Programas de mantenimiento, Reducción de daños, Tratamiento médico, Utilización de servicios
Özet:
Los programas de sustitución de opiáceos son a día de hoy el tratamiento más eficaz para tratar la dependencia a la heroína. Sus efectos positivos, claramente documentados, llevaron hace unos años a la Organización Mundial de la Salud a recomendar su uso en prisión, uno de los medios con una prevalencia mayor de consumo de esta sustancia. En este artículo, publicado recientemente en la revista European Addiction Research, sus autores realizan una revisión de la literatura existente sobre el tema. En él destacan que desde 1996, donde sólo cinco países –Australia, Dinamarca, España, Suiza y Estados Unidos– aplicaban este tipo de programas en centros penitenciarios, hasta 2008, año en el que eran ya 29 –la mayoría en Europa–, su crecimiento ha sido espectacular. Señalan, con todo, que todavía existen importantes limitaciones en su alcance. Así, por ejemplo, aunque actualmente son 66 los países que han implementado programas de este tipo, todavía son más de la mitad, 37 en total, los que excluyen en su acceso a la población penitenciaria. También ponderan que no todos los países que permiten los programas de sustitución de opiáceos en el medio penitenciario mantienen la misma cobertura, ni tan siquiera que ésta sea relevante. Atendiendo a la información disponible en 20 de los 29 países mencionados, los autores de este trabajo señalan que la proporción de presos atendidos en programas de sustitución de opiáceos sobre el total de presos adictos a esta sustancia varía, según los países, entre menos del 1% y casi un 15%. En esta clasificación, España se situaría, con un 12,3%, sólo por detrás de Escocia (14,4%) e Irlanda (14,5%), mientras que, buena parte de los países analizados, 8 de 20, el 40%, contarían únicamente con coberturas anecdóticas, es decir, en ningún caso superiores al 1%.
Los programas de sustitución de opiáceos son a día de hoy el tratamiento más eficaz para tratar la dependencia a la heroína. Sus efectos positivos, claramente documentados, llevaron hace unos años a la Organización Mundial de la Salud a recomendar su uso en prisión, uno de los medios con una prevalencia mayor de consumo de esta sustancia. En este artículo, publicado recientemente en la revista European Addiction Research, sus autores realizan una revisión de la literatura existente sobre el tema. En él destacan que desde 1996, donde sólo cinco países –Australia, Dinamarca, España, Suiza y Estados Unidos– aplicaban este tipo de programas en centros penitenciarios, hasta 2008, año en el que eran ya 29 –la mayoría en Europa–, su crecimiento ha sido espectacular. Señalan, con todo, que todavía existen importantes limitaciones en su alcance. Así, por ejemplo, aunque actualmente son 66 los países que han implementado programas de este tipo, todavía son más de la mitad, 37 en total, los que excluyen en su acceso a la población penitenciaria. También ponderan que no todos los países que permiten los programas de sustitución de opiáceos en el medio penitenciario mantienen la misma cobertura, ni tan siquiera que ésta sea relevante. Atendiendo a la información disponible en 20 de los 29 países mencionados, los autores de este trabajo señalan que la proporción de presos atendidos en programas de sustitución de opiáceos sobre el total de presos adictos a esta sustancia varía, según los países, entre menos del 1% y casi un 15%. En esta clasificación, España se situaría, con un 12,3%, sólo por detrás de Escocia (14,4%) e Irlanda (14,5%), mientras que, buena parte de los países analizados, 8 de 20, el 40%, contarían únicamente con coberturas anecdóticas, es decir, en ningún caso superiores al 1%.