ALCOHOL TAXATION AND REGULATION IN THE EUROPEAN UNION
Saved in:
CNOSSEN, S., ALCOHOL TAXATION AND REGULATION IN THE EUROPEAN UNION. Serie: CESIFO WORKING PAPER, MUNICH, CESIFO, 2006, 42 p.
Ref.
148984
Location:
SIIS Archivo
Palabras clave:
Acción contra las drogodependencias, Alcohol, Alcoholismo, Consumo, Drogodependencias, Estudio comparativo, Gasto social, Impuestos, Normativa, Unión Europea
Acción contra las drogodependencias, Alcohol, Alcoholismo, Consumo, Drogodependencias, Estudio comparativo, Gasto social, Impuestos, Normativa, Unión Europea
Abstract:
El consumo excesivo de alcohol es responsable de aproximadamente un 11% de la carga de enfermedad en Europa y genera significativos gastos sociales (atención sanitaria, pérdida de productividad, costes del sistema de justicia criminal). Una de las medidas para financiar esos gastos y luchar contra el consumo excesivo es tasar las bebidas alcohólicas. Esta investigación pretende comparar los impuestos sobre el alcohol en los países de la Unión Europea y averiguar si estos bastan para cubrir los gastos sociales. A pesar de la unificación de los impuestos sobre el alcohol en la UE, las tasas de impuestos varían mucho de un país a otro. Los impuestos más elevados se encuentran en Suecia, Finlandia, Irlanda y Reino Unido, mientras que España es el país de la EU-15 donde menos impuestos se pagan por bebidas alcohólicas. Se calcula que el gasto social total (servicios de salud, tratamiento/prevención, justicia criminal y accidentes de tráfico) generado por el consumo de alcohol en la Unión Europea asciende a 66.000 millones de euros (126.000 millones si se incluye la pérdida de productividad laboral debido al absentismo laboral o muertes prematuras). Estas cifras astronómicas hacen creíbles las palabras del autor cuando asegura que prácticamente ningún país europeo puede, en la actualidad, financiar los costes sociales generados por el alcohol con los impuestos sobre bebidas de graduación alcohólica. Hay indicios teóricos que justifican la tasación de alcohol individual, es decir, según el consumo de cada individuo, pero se trata, afirma el autor, de un sistema poco viable. No obstante, los resultados del estudio hablan a favor de una subida generalizada de los impuestos de alcohol, preferiblemente de acuerdo con su graduación. Una armonización de los precios del alcohol en la Unión Europea tendría varias ventajas: una posible moderación del consumo entre los grupos poblacionales que presentan unos hábitos de consumo “inadecuados”; la reducción del contrabando y de la importación masiva que esquiva los impuestos; y por último, el argumento más importante, la posibilidad de recaudar más fondos para financiar los gastos y pérdidas que ocasiona el consumo de alcohol.
El consumo excesivo de alcohol es responsable de aproximadamente un 11% de la carga de enfermedad en Europa y genera significativos gastos sociales (atención sanitaria, pérdida de productividad, costes del sistema de justicia criminal). Una de las medidas para financiar esos gastos y luchar contra el consumo excesivo es tasar las bebidas alcohólicas. Esta investigación pretende comparar los impuestos sobre el alcohol en los países de la Unión Europea y averiguar si estos bastan para cubrir los gastos sociales. A pesar de la unificación de los impuestos sobre el alcohol en la UE, las tasas de impuestos varían mucho de un país a otro. Los impuestos más elevados se encuentran en Suecia, Finlandia, Irlanda y Reino Unido, mientras que España es el país de la EU-15 donde menos impuestos se pagan por bebidas alcohólicas. Se calcula que el gasto social total (servicios de salud, tratamiento/prevención, justicia criminal y accidentes de tráfico) generado por el consumo de alcohol en la Unión Europea asciende a 66.000 millones de euros (126.000 millones si se incluye la pérdida de productividad laboral debido al absentismo laboral o muertes prematuras). Estas cifras astronómicas hacen creíbles las palabras del autor cuando asegura que prácticamente ningún país europeo puede, en la actualidad, financiar los costes sociales generados por el alcohol con los impuestos sobre bebidas de graduación alcohólica. Hay indicios teóricos que justifican la tasación de alcohol individual, es decir, según el consumo de cada individuo, pero se trata, afirma el autor, de un sistema poco viable. No obstante, los resultados del estudio hablan a favor de una subida generalizada de los impuestos de alcohol, preferiblemente de acuerdo con su graduación. Una armonización de los precios del alcohol en la Unión Europea tendría varias ventajas: una posible moderación del consumo entre los grupos poblacionales que presentan unos hábitos de consumo “inadecuados”; la reducción del contrabando y de la importación masiva que esquiva los impuestos; y por último, el argumento más importante, la posibilidad de recaudar más fondos para financiar los gastos y pérdidas que ocasiona el consumo de alcohol.